"Cuántas veces el ángel me decía:
Alma, asómate agora a la ventana.
Verás con cuánto amor llamar porfía.
Y cuántas, hermosura soberana,
mañana le abiremos, respondía,
para lo mismo responder mañana."
(Teresa de Jesús)
Eso sigue siendo tan verdad, estando tan vigente ahora, como cuando lo escribió Teresa. Y como antes, cuando Agustín decía exactamente lo mismo, con otras palabras.
Eso es lo que a mí me ocurre hace ya años.
Y lo que acabará cuando Él se harte, y eche la puerta abajo.
Como le sucedió a ellos.
Porque, al parecer, si depende de mí, a quien le gustan los dramas y las historias más que a un tonto un lápiz (dicho sea sin ánimo de incorrección política), gusto que se acompaña por un miedo cerval a casi todo, pues eso, que estamos apañaos.
Y es que, como dice el inefable José Mota: "Hoy no. Mañanna".
Pa qué vamos a engañarnos.