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martes, 27 de noviembre de 2012

Unos hallazgos de mi hija

¡Divertíos!


Amazing horse




Charlie el Unicornio



Vegeta  Houston



Gangnam style

(Bueno, este no es un hallazgo, sino, al parecer, el video más visto de  Youtube, pero mola también.)

domingo, 11 de noviembre de 2012

Cosas nuevas

Los días transcurren últimamente de manera nueva.
Ha aparecido de pronto una bebota de ochenta años, ciega y sorda, completamente desorientada, a la que hay que dar de comer, llevar al baño, limpiar, lavar, cambiar pañales, vestir, desnudar... mientras ella no para de protestar, pedir y afirmar que soy una fiera y una hiena. 
Las cosas suceden.
Y yo me maravillo del magisterio de la vida.
Y del regalo de la calma.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Noche de los sentidos

"El terrrible dolor psíquico de esta transición es provocado por la resistencia a desbloquear esas partes reprimidas de nuestro ser, a liberarnos de los miedos y a poseer verdades. Yla extensión de este pasaje también es consecuencia de la resistencia. Condenar, temer, huir o combatir estos demonios aumenta la resistencia y el dolor y prolonga la agonía.
El meditador debería dejar de realizar juicios y fijarse en esas partes del alma que están dañadas... con compasión. El meditador deberá relajarse, entregarse a Dios con total confianza y simplemente dejar que el proceso de curación haga su trabajo de forma rápida y con un mínimo de resistencia y de dolor. Sin embargo... es más fácil dar este consejo que seguirlo... La última cosa que estamos dispuestos a admitir es que tenemos demonios interiores de cualuier tipo, y mucho menos mostrar compasión por estas partes dañadas de nuestro ser.
Tal y como indica San Juan de la Cruz, lo que se aprende de este encuentro con el lado sombrío de uno mismo es (1) humildad y (2) el principio de una verdadera compasión por uno mismo y por los demás...
...La Noche es un despertar brusco en el que exponemos ante nuestro conocimiento consciente, y muchas veces incluso ante los demás, esas partes demoniacas de nuestro ser... Una vez que, finalmente, hemos comenzado a enfrentarnos completamentea a nuestros propios demonios interiores, ya no nos precipitamos a juzgar y a mirar con desprecio a los demás. Nos damos cuenta de que nuestra "bondad" no es nuestra en absoluto, sino que es un don, como todos los demás, que nos ha enregado Dios, quien, como dijo Jesús, es el único poseedor de la bondad (Lucas 18-19).
Antes de que llegara este momento, sólo éramos capaces de sentir verdadera compasión... por los amigos, familiares o correligionarios... Todavía éramos incapaces de sentir compasión en un sentido continuo, completo y universal. En su lugar, normalmente sentiamos lástima por los demás, a los que juzgábamos... como personas menos virtuosas o menos pudientes que nosotros... La mal llamada compasión no es en realidad más que una manera simplista de despreciar a los demás. La compasión como virtud, es decir, como una actitud de empatía permanente hacia todas las personas, sólo sobreviene después de la noche de los sentidos.
Cuando hablo de compasión, estoy utilizando un término contemporaneo como el término que se corresponde con el objetivo de la espiritualidad budista. La compasión, en el sentido budista y en el sentido que estoy describiendo aquí, es idéntica al amor cristiano, el amor incondicional sin prejuicios, que es el objetivo de la espiritualidad cristiana. El objetivo de la noche oscura de los sentidos no es otro que la aparición en una persona de la capacidad espiritual de sentir amor universal.  Durante este pasaje, nuestro corazón, el punto focal de nuestro cuerpo astral, se abre, después de haber estado virtualmente cerrado desde la infancia por todos nuestros temores. Al transformar esos temores, finalmente podemos comenzar a saber lo que significa amar y comenzamos a amar verdaderamente, como hizo Jesús.
Esta noche oscura de los sentidos puede durar años, y de hecho suele ser así. Debido a toda la negatividad que se trasmuta al ser liberada en el conocimiento consciente, suelen ocurrir todo tipo de cosas negativas en nuestra vida. esto se debe a que los pensamientos y la emociones negativas (conscientes o inconscientes) producen a través de las leyes de la manifestación, consecuencias negativas externas en la vida de las personas. Esto es lo que siempre ha ocurrido, por supuesto, pero ahora por fin podemos ser conscientes de este hecho. .. Por tanto, podemos trabajar con los elementos externos para curar los internos, y recíprocamente podemos trabajar con los sueños para comprobr nuestros progresos respecto a ambos... De ese modo, comenzamos a aprender el arte de ser conscientes en todo momento de nuestros pensamientos y de nuestros sentimientos, en diálogo con las circunstancias externas...
...Otra razón que explica por qué cada vez es más importante disciplinar nuestros pensamientos y especialmente nuestro discurso, es que nuestro poder para afectar al mundo externo por medio del pensamiento y el discurso crece exponencialmente a medida que ascendemos por los niveles de conciencia... Debemos volvernos mucho más responsables de vigilar lo que pensamos y lo que decimos para que no dañemos nuestra vida o el mundo en sí. Necesitamos aceptar la plena responsabilidad del cada vez mayor voltaje de nuestra capacidad de manifestarnos...
...Finalmeente, la "noche" llegará a su conclusión natural...
...Con el final natural de la noche de los sentidos, tal y como indica San Juan de la Cruz, encontraremos que "nuestro hogar ahora está en calma". Nuestra conciencia, por tanto, pasará al nivel siguiente, el de la conciencia sutil, al que ahora nos encaminamos."
(Jim Marion: Desde dentro de la mente de Cristo)

Un año más

Cincuenta y ocho ya, y tan poco seso, seriedad, madurez y todos los etcétera que debería comportar cifra tan grave.

Cincuenta y ocho años de vida, no, tal vez, la que yo hubiera imaginado, sino la que ha sido. La que va siendo. La que es.
Y está bien así.
Más o menos, bien, todo contemplado.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Animales y sueños

Animales que han aparecido en mis sueños: El toro, el oso, el águila, el perro salvaje, el tigre y la serpiente.
E insectos: La abeja y, me temo, la cucaracha.

Experiencia viva

Hay vida en la experiencia, y sólo la experiencia está viva.
Pero somos experiencia los unos para los otros.
Y todo es experiencia para nosotros.

viernes, 2 de noviembre de 2012

A la sombra del árbol

Tú podrías haber sido un chiquillo moreno,
tímido y desgarbado, de ternura escondida.
Yo, una niña dorada, tocada por lo grave,
de preguntas calladas y miradas heridas.

Nos hubiéramos visto al salir de la escuela,
como se ven los niños, casi sin darse cuenta,
y hubiéramos salido al encuentro del otro,
y caminado juntos en la tarde serena.

En la tarde serena, a la sombra del árbol
que hay detrás de la casa, hubiéramos parado,
y dejado los libros a la sombra del árbol,
y silenciosamente unido nuestras manos.

Nuestras manos pequeñas, tal vez un poco sucias,
tal vez un poco niñas para buscarse tanto,
para tanto quedarse cogidos de la mano,
en la tarde serena, a la sombra del árbol.

A.S.

Ser animal

Si yo fuera animal sería una osa.
Una osa grande, de pelaje marrón oro  y tupido.
Una osa cálida y fiera, dispuesta a la defensa y el cuidado.
O un águila de vuelo lento y cumbre y cielo alto, la mirada en la tierra, las alas en el poder y el viento.
Si yo fuera animal sería una lechuza de ojos fijos y garras, silenciosa y nocturna.
Si yo fuera animal sería amante y salvaje, caliente y sobria, fuerte y cazadora.
Si yo fuera animal sería una criatura de la Madre y del tiempo.
Viva entre las criaturas.

Otoño y cigarrillos

Tarde de otoño y cigarrillos.
Tarde de habitación llena de humo y café caliente y charla.
Risas, a veces, y melancolía y acordarse.
Tarde de tiempo.
De tiempo, a secas.
De sentir pasar el tiempo entre café y cigarrillos y charla y memoria.

viernes, 26 de octubre de 2012

A las puertas de la muerte

Cuando me lo contó estaba ya en el pasillo, vestido de calle, alegre y fuerte, con el alta en la mano y a punto de irse a casa:
"Doctora, tengo para escribir un libro.
Durante todo el tiempo que estuve crítico, cinco veces "subí" y llamé a la puerta. Y las cinco me dijeron que volviera para abajo.
Y no era un sueño."

jueves, 25 de octubre de 2012

Saturno, sincronicidad y libertad

El hospital es Saturno.
Rígido, estructurado, jerárquico, convencional.
Y, a la vez, maestro de paciencia, de sabiduría, de vida y de muerte.
El hospital es un viejo dios huraño, pesimista, civilizador, maternal y realista.
Ha sido mi casa durante muchos años, y me he quejado de él todo lo que se puede quejar una de un lugar en el que se siente abrumada por un peso excesivo.
Ha sido mi escuela, y también mi prisión, en un sentido menor y figurado.
Muchas, muchas veces he deseado dejarlo, y encontrar un lugar de trabajo más libre, más liviano, más sencillo.
Ahora puedo hacerlo.
Llevo un par de semanas dándole vueltas al tema, sólo para llegar, sorprendentemente, una vez y otra, a la misma conclusión: Que me quedo aquí.
Esta vez por libre elección.
Aquí donde el sufrimiento es mayor, y por tanto la labor del terapeuta, con los demás y consigo mismo, es más necesaria, más dura, más intensa y exige más recursos internos que cualquier otro lugar de los que en este momento podría escoger.
Así que me quedo.
No puedo, después de lo vivido estos años en contacto con el dolor y la locura, dedicarme a temas más ligeros.
No me encontraría, creo, íntegra y verdadera si lo hiciera.
Y ni siquiera me gustaría.
Pero lo más sorprendente es que, una vez tomada la decisión, y aún llena de miedo y dudas, en impactante sincronicidad, me han ofrecido hace unas horas el puesto que, probablemente, de haber podido, hubiera diseñado yo misma para mí.
Trabajar en Unidades de Cuidados Intensivos. De bebés, niños y seguramente adultos.
En intimidad con la crisis, la enfermedad, el peligro, la vida y la muerte, en todas y  cualquier etapa de la vida.
Con pacientes y familiares.
Y, claro está, cómo si no, trabajando de continuo internamente conmigo misma.
Con todos mis miedos y fantasmas servidos en bandeja.
Y esto sólo llegó después de que  libremente tomase la decisión de quedarme, aceptando lo que me pudiera caer, bueno o malo, me gustase o no, en las entrañas de este monstruo hospitalario, a la vez cruel y benévolo, autoritario e irracional.
Saturno es, dice la sabiduría tradicional, la puerta.
Agradezco profundamente que esa puerta se haya abierto para mí.
A través de la tensión paradójica entre aceptación y libertad.

martes, 23 de octubre de 2012

Eso que digo abajo

Dios, qué jarta estoy!

domingo, 21 de octubre de 2012

Tensión

Dos semanas fumando de nuevo.
Lluvia.
Rsponsabilidades de las que no puedo (no quiero, si he de seguir mirándome al espejo sin desprecio) deshacerme. Pero que pesan.
Días de tensión.
El plazo (escaso) para elegir la plaza donde he de pasar el resto de mi vida profesional se va acortando, mientras yo pienso, relleno impresos, compulso fotocopias, aguanto los nervios, sueño, interpreto lo que sueño, apelo a mi intuición y al consejo de los que me quieren, busco información, me decido, cambio de opinión, pido (a Dios,a la consciencia, a mi inconsciente, a lo que demonios sea eso de donde viene la certeza) un poco de lucidez. Un poco de sabiduría en la elección.  Demasiadas variables. Demasiados imponderables. Demasiado.
Quiero, necesito un lugar donde sienta que lo que hago tiene sentido. Donde mis dones, pocos o muchos, sirvan a otros.
Y también donde no me queme.
Donde no me sienta enclaustrada.
Donde pueda hacer eso que sé hacer.
Pero no depende sólo de mí.
Hay otros que también han de elegir.
Hay jefes que tienen sus propias ideas.
Hay lealtades, deslealtades y compromisos.
Hay...
Llueve, y para de llover, y vuelve a caer agua.
Treinta horas sin teléfono (Menos mal que existen los móviles).
Internet se corta de vez en cuando.
Es lo que tiene los diluvios en esta tierra seca.
Fumo y le doy vueltas a la cabeza.
Tengo que hablar con... y con...
Tengo que saber qué se hace allí, y allá, y el horario de..., y quién manda en..., y qué opina aquél de las psicóloga raras y maduras,... y si X se mete mucho, y si Y te deja vivr en paz y si...
Un lujo en esta tierra de parados, dirán algunos.
Puede. Pero es mi lujo.
El lujo que quiero intentar permitirme: Un trabajo donde pueda ayudar a otros y a mí misma.
Donde no sienta que voy simplemente a pasar las horas y a secarme por dentro.
Un trabajo de verdad. De verdad para mí.
Donde puede expresar (más o menos) mi verdad.
Y ayudar a que aflore la verdad de los que vengan a buscarla.
Un trabajo que me importe.
Un lujo, sí.
Un lujo necesario a mi alma.
A lo que sea el alma.
Un trabajo que pueda amar.
Leí en un blog amigo algo así como que quien se realiza en el trabajo es porque trabaja poco.
Y llevo demasiados años de laburo como para saber que es cierto.
Pro no se trata de realización.
Es... otra cosa.
Servicio.
Y, claro está, ganarse el pan.
Ganarse el pan a través del servicio.
Aunque todos los días se acabe hasta los ovarios del espíritu.
Pero, por favor, por favor, que sirva para algo.
Que sirva para alguien.
Y, si puede ser, que yo lo sepa.

Ah, y a ver cuándo cojones me quito de fumar.
De una puta vez.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Tu sonrisa

Cuando sonríes, te desbordas de infancia por dentro.
Te vuelves transparente.
Se te cae al suelo toda esa capa plúmbea, preocupada y adulta con la que tantas veces gustas de vestirte, y te quedas en traje de ternura y sol y tú mismo.
Cuando sonríes, se te pone la cara de mirarme y verme, y yo me gusto en tu mirada y me voy de paseo hacia ti montada en tu sonrisa.
Cuando sonríes te reconozco una y mil veces, y me quedo a vivir en tu sonrisa todo el tiempo que puedo.

domingo, 14 de octubre de 2012

Desde Estonia

Mi hijo, desde Estonia:

"Aquí, el paisaje es precioso. Verde. Húmedo.
Pero le falta... la fiereza. Eso de toro bravío que tiene el nuestro."


Sibelius: Finlandia

Haikus de amor sencillo

Cubre mi cuerpo
el abrigo caliente
de tu ternura.

Se muda el vientre
en suave madriguera
para tu hombría.

Tarde de otoño.
El silencio gravita
sobre la casa.

(cándidamente
florecen las estrellas
una por una)

A.S.

Mundo pequeño

Al calor de tu cuerpo
qué pequeño,
qué íntimo
se ha vuelto el mundo.

Apenas
una burbuja
tibia
que resguarda
la cama.

A.S.

miércoles, 10 de octubre de 2012

De hijos y de karma

Hijos. De la carne y del espíritu. Paridos, arrebatados, criados, abandonados, cuidados, perdidos, recuperados, orientados,  liberados, conocidos, ignorados, reencontrados en distintas formas y roles...
En esta vida, y en todas las otras que ando visitando últimamente.
Joder, qué karma.

Lo que hay, again

Cada vez me preocupa menos (lo que no quiere decir que no me importe) todo lo que no sea... lo que hay (que, como todo el mundo sabe, es lo que toca).

martes, 9 de octubre de 2012

Terapia regresiva: Una carga de profundidad

Me había matriculado en un taller vivencial de terapia regresiva.
Lo había hecho porque mi experiencia con una lectura de vidas pasadas, de la cual he hablado en este blog, me había dado materia suficiente como para cogerle respeto al tema, y como para necesitar profundizar en él.
También, porque el hombre que dirigía el taller, un médico de urgencias de la sanidad pública murciana cuya visión convencional del mundo se había hecho añicos a raíz de su encuentro con la regresión, exhalaba integridad por todos los poros.
Así que fui.
No voy a contar en detalle lo que me ocurrió. No voy a intentar transmitir la intensidad de dos días encerrada con ocho participantes, dos observadores, un terapeuta y un ayudante,  dos días en los que el tiempo se alteró y donde asistí fascinada a lo que iba sucediendo, uno tras otro, a los seis que me precedieron en la experiencia de la regresión, para finalmente tenderme y... Me resulta difícil, aún ahora, y ante mí misma, dar crédito a la irrupción de un material -¿desde dónde?- en el cual una yo que no era la yo que creo ser (y que observaba, boquiabierta, desde un rincón del psiquismo), vivía, sufría y moría una vida que no es esta que conozco.
¿Reencarnación, encuentro con el inconsciente colectivo, construcción psíquica de una historia simbólica?
Lo ignoro. Pero me ocurrió, y le ocurrió a mis compañeros, y algo pasó en mí y en ellos.
Algo que sigue operando. Una carga de profundidad.
De lo que no me cabe duda es de la enorme potencia terapéutica del procedimiento.
Así que me he inscrito en la formación de terapeutas en Terapia Regresiva.
Es, puede ser, usada con pulcritud y prudencia, una herramienta formidable de autoconocimiento y sanación.
Quiero poder utilizarla, en beneficio propio, de los que amo y de quienes necesiten asomarse honestamente a su interior con una profundidad nueva.